Captura de Maduro abre oportunidades para empresario colombiano en Venezuela
La captura de Nicolás Maduro en Caracas el 4 de enero de 2026 ha generado una apertura comercial en Venezuela que el empresario colombiano José Alfredo Gilinski planea aprovechar para expandir su imperio en el sector de confitería y otros negocios. Esta situación ocurre en medio de propuestas de integración regional impulsadas por el presidente Gustavo Petro.
Maduro fue arrestado por fuerzas estadounidenses tras una operación que culminó con su salida de poder después de más de una década. Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina, con respaldo de Estados Unidos, lo que facilita la apertura económica venezolana. Según analistas, la prohibición para productos colombianos, sobre todo en el consumo masivo como dulces, comenzará a eliminarse. Esto favorece directamente a Gilinski, con intereses en alimentos a través del Grupo Gilinski.
José Alfredo Gilinski, uno de los empresarios más ricos del país, lidera esta oportunidad. Fue clave la alianza política entre el gobierno de Colombia y Estados Unidos cuando Gustavo Petro cambió su postura respecto a Maduro desde julio de 2024, cuestionando duramente su legitimidad. La visita de Petro a la Casa Blanca el 3 de febrero confirmó el papel de Colombia como aliado clave contra el régimen chavista y en la región.
Los hechos claves ocurrieron en Caracas con la captura de Maduro, en Washington durante la reunión Petro-Trump y en Bogotá donde el presidente colombiano resaltó volver a pensar en la Gran Colombia este 7 y 8 de febrero con propuestas de integración en tecnología y energía limpia. La frontera en zonas como el Catatumbo será clave para negocios y el control territorial.
La salida de Maduro responde a presiones por fraude electoral, denuncias internacionales y sanciones que aumentaron gradualmente desde 2024. Esto crea un espacio para empresarios Expo privados que se había negado por las sanciones. Petro impulsa la integración regional con Durará propuesta basada en la Gran Colombia pero con resistencias en países vecinos y una Venezuela ahora alineada a Estados Unidos.
Estados Unidos decidió intervenir militarmente y rediseñar la estabilidad de Venezuela. Colombia refuerza sus fronteras y coordina con Washington para fortalecer la seguridad y desbloquear comercio, condiciones en las que empresarios de Colombia como Gilinski tendrán oportunidad. Petro promueve una nueva confederación con voto y moneda comunes aunque especialistas advierten retos legales.
La realización de esta nueva etapa pone a Colombia como referente regional mientras el presidente Petro acelera su agenda integracionista, posicionando a Bogotá como punto clave en la dinámica política y económica del continente. Secretaría de gobierno y empresarios estarán cerca de los cambios que puedan derivarse en frontera y comercio público.

