Keir Starmer enfrenta crisis interna en el Partido Laborista por caso Peter Mandelson
En las últimas horas, el Partido Laborista en Reino Unido atraviesa una grave crisis política por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos. Esta situación ha generado presiones al primer ministro y líder del partido, Keir Starmer, quien realiza esfuerzos para contener una rebelión dentro de sus filas.
El escándalo estalló tras revelaciones sobre la relación de Mandelson con Jeffrey Epstein, condenado por tráfico sexual. La Policía Metropolitana efectuó allanamientos en dos propiedades de Mandelson, ubicadas en Wiltshire y Camden, como parte de investigaciones sobre presuntos abusos de funciones públicas, sin que haya sido arrestado. El exministro laborista reconoció haber tenido contacto con Epstein incluso después de su condena en 2008. Dentro del partido, la exviceprimera ministra Angela Rayner gana apoyo para suceder a Starmer, mientras aliados como Trevor Mason califican la situación de “superable” si se priorizan temas públicos.
Los hechos se concentran en Londres y Chequers, la residencia oficial del primer ministro, donde el 6 de febrero se realizó una reunión para evitar una división mayor en el partido. En ese encuentro Starmer manifestó haber sido engañado sobre el pasado de Mandelson, aunque algunos diputados cuestionan esa versión debido a posibles fallas en las verificaciones de seguridad realizadas. La crisis surge por la falta de rigor en el cotejo de antecedentes al momento del nombramiento en 2024 y por revelaciones que han mermado la confianza ciudadana.
Ante esta situación, Starmer planea hacer pública documentación sobre la designación y revisa los procesos de seguridad, sin cargar la culpa a los funcionarios encargados. Sin embargo, crece el llamado de sus propios compañeros para una reformulación del equipo en Downing Street y se incrementa la presión para adelantar elecciones. Apenas la mitad de los británicos cree que Starmer continuará liderando el país hasta fin de año.
La oposición y expertos advierten que Starmer podría renunciar si no se asumen responsabilidades claras. Mientras tanto, la Alcaldía laborista en London junto a organismos que monitorean la emergencia política recomiendan a la comunidad estar vigilantes de la evolución del régimen y sus próximas decisiones.
La situación sigue en desarrollo, y se espera que en los próximos días se tomen nuevas medidas para mitigar el impacto de esta crisis política en el Partido Laborista y el gobierno de Reino Unido.

